Tratamiento clínico individualizado

Vulvodinia

Dolor o ardor vulvar crónico

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Acompanhamento periódico

Qué es

La vulvodinia es el dolor crónico en la vulva — ardor, quemazón, punzadas o irritación — que dura al menos tres meses y no se explica por una infección, una enfermedad de la piel u otra causa identificable. Puede ser generalizada o localizada en la entrada de la vagina (vestibulodinia), espontánea o provocada por el contacto, el uso de tampones, la ropa ajustada o la relación sexual, que muchas veces se vuelve imposible. Se estima que afecta a una de cada diez mujeres en algún momento de la vida, y el diagnóstico suele demorar, porque los exámenes suelen ser normales. La evaluación incluye la historia detallada, el examen de la vulva con la prueba del hisopo y la exclusión de otras causas. El tratamiento es multidisciplinario y puede combinar cuidados locales, medicamentos para el dolor neuropático, fisioterapia del piso pélvico, anestésicos tópicos y seguimiento psicológico o terapia sexual.

Síntomas más comunes

  • Ardor, quemazón o punzadas en la vulva durante tres meses o más
  • Dolor al tacto en la entrada de la vagina, como al usar un tampón
  • Dolor o imposibilidad de mantener relaciones sexuales con penetración
  • Molestia con ropa ajustada o al pasar mucho tiempo sentada
  • Sensación de irritación o piel en carne viva sin lesión visible
  • Exámenes repetidamente normales pese al dolor

Causas y factores de riesgo

  • Causa no del todo conocida, con sensibilización de los nervios de la vulva
  • Tensión e hipertonía de los músculos del piso pélvico
  • Antecedentes de candidiasis recurrente o de inflamaciones vulvares
  • Alteraciones hormonales, como las de la menopausia o los anticonceptivos
  • Factores emocionales, como la ansiedad y el estrés, que amplifican el dolor
  • Predisposición genética y otros síndromes de dolor crónico

Cómo se hace el diagnóstico

La evaluación comienza con una conversación detallada sobre el tipo de dolor, cuándo comenzó, qué lo provoca y cómo afecta la vida sexual y la vida diaria. En el examen, la ginecóloga inspecciona la vulva con cuidado y realiza la prueba del hisopo, tocando puntos específicos para mapear el dolor, además de evaluar el tono de los músculos del piso pélvico. Los exámenes de secreción y, si es necesario, la biopsia sirven para excluir infecciones y enfermedades de la piel, ya que la vulvodinia es un diagnóstico de exclusión.

Cómo lo tratamos en Femi Saúde

El tratamiento de la vulvodinia es multidisciplinario y se construye por etapas. El equipo de ginecología de Femi Saúde comienza con orientaciones de cuidados locales, como evitar irritantes y usar hidratantes o anestésicos tópicos, y trata condiciones asociadas, como la candidiasis o la atrofia. Pueden indicarse medicamentos para el dolor neuropático según el caso. La fisioterapia del piso pélvico es uno de los pilares, especialmente cuando hay tensión muscular, y el seguimiento psicológico o la terapia sexual ayudan a manejar el impacto del dolor en la intimidad. En casos seleccionados, pueden considerarse tecnologías como el láser íntimo. El plan es individualizado y se revisa a lo largo del seguimiento.

Cuándo consultar a la ginecóloga

El dolor, ardor o quemazón en la vulva que persiste por semanas, dificulta la relación sexual o el uso de tampones y no mejora con tratamientos para infección merece investigación. Consulte a la ginecóloga también cuando el dolor ya haya sido calificado de normal en otras evaluaciones: tiene nombre y puede tratarse.

Qué ofrecemos

1
Diagnóstico cuidadoso, con exclusión de otras causas
2
Escucha y acompañamiento de un dolor muchas veces invisible
3
Medicamentos y cuidados locales para el control del dolor
4
Fisioterapia del piso pélvico
5
Abordaje multidisciplinario cuando es necesario

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